Hace años que estoy relacionado
profesionalmente con el mundo de las motos, me he subido en muchas y
os voy a ser sinceros, hace ya mucho tiempo que ninguna moto me
sorprende. Todos los modelos evolucionan y al final con lo que te
quedas de una moto es con las sensaciones que te transmiten. En este
sentido uno piensa que ya todo esta inventado, las deportivas son
cada vez mas rápidas, pero hace años que se fabrican con unas
potencias imposibles de aprovechar por el 99% de los usuarios de
estas motos. Las Naked mejoran y se hacen más divertidas pero en
esencia son la misma cosa de siempre, las Trails más cómodas y de
menos mantenimiento, las Custom más bonitas y así con todas. No es
que sea una monotonía esto de poder subirse a diferentes motos cada
semana, pero es como todo, te acostumbras y lo novedoso te sabe a
poco.
Yo pensaba así, lo confieso. Cuando me acerqué
a Triumph a retirar
la
Rocket III Touring y vi aquel mastodonte me asusté, pensé que no
sería capaz ni de sacarla de donde estaba aparcada. La moto impone
incluso estando parada. Es grande, grande de verdad, sin subirse
encima uno ya sabe que va a necesitar desayunar bien para moverla en
parado. La estuve revisando antes de subirme, me gusta saber donde
se encuentra cada cosa en una moto, así fui viendo detalle
interesantes: el filtro de aceite cubierto con una tapa cromada, Los
tubos de refrigeración con camisa cromada en espiral, los estribos
que parecen "lanchas motoras", la palanca de cambios que permite
cambiar con la punta del pie o con el talónolos intermitentes
traseros que se asemejan a un avión, las maletas a juego, el brillo
del motor que parece el de un coche deportivo, la forma de las
llantas. Muchos y buenos detalles tiene esta moto.
La sensación de "chulo"
Me subí, metí primera, ruidosa por cierto,
todas las marchas son ruidosas al cambiar, pero cambia con absoluta
perfección, es como si te dijera con cada "clonk", - Ojo que has
metido otra marcha ¿Estás seguro?
Salgo hacia la plaza de las Ventas, tomo una
curva cerrada y me doy cuenta de que es complicada para este tipo de
maniobras. El semáforo en rojo, hay que detenerla, freno con el
delantero, pero el mastodonte continúa, corro peligro de ir a parar
a la calle de Alcalá, toco un poco el trasero y "voalá", se empieza
a detener de verdad. Los pies, hay que ponerlos en el suelo, esto no
se acaba de parar, pongo uno, el otro, doy un paso, dos, ya está...
Ufff, que como se caiga no tengo huev... a ponerla de pie, pienso.
Todo el mundo me mira, los coches se detienen
al pasar cerca de mi, me toman fotos, joder, me siento como Brad
Pritt pero en versión calvo y feo, bueno, a mi no me mira nadie,
miran la moto, paso frente a un escaparate y me miro a ver como me
queda. Joder que bien me sienta esta moto, pienso en voz alta. Es
como ir diciendo: "Aquí estoy yo y mi moto, soy el tío mas chulo del
planeta".

La sensación de poderío
Cuando salgo a la carretera es cuando descubro
la verdadera natulareza de esta maravilla. ¡Qué motor! Me ha
recordado a
la Kawasaki
ZX12R por lo bestia que es, obviamente salvando las diferencias,
pero que gozada en la forma de entregar la potencia, no importa en
que marcha vayas y a cuantas vueltas, nunca defrauda.
Acostumbrado
a la "mariconería" de la mayoría de lasCustom, que no andan ni "pa
tras" con la excusa de que no están hechas para correr (Esto le va a
escocer a mas de uno, pero es lo que pienso). Subirte en
la Rocket III te
devuelve el sabor más genuino de llevar una
moto.
Combina de maravilla todo lo que uno pide a su
cacharro: Que sea bonita, que sea cómoda, que sea potente y me
permita adelantar "latas" sin temor, que mi paquete me siga hablando
después de
400 Km. y que inspire confianza cuando estoy
curveandoCumple con creces.
Solo tiene cinco marchas, todas responden al
acelerador de igual forma. El tope lo tiene en
200 Km. y os
aseguro una cosa, los coge sin ningún problema, aunque su velocidad
de crucero y en la que viajas cómodo son los
130 Km./h.
El cuadro se encuentra sobre el depósito,
informa de lo mas básico: Velocidad y gasolina en formato clásico,
el ordenador de a bordo, que consiste en una diminuta pantalla
integrada en el velocímetro, ofrece escasa información, demasiado
escueta para mi gusto: Total de kilómetros que tiene la moto, dos
odómetros parciales, reloj, Km. que se pueden hacer con lo que queda
de gasolina y poco mas. El display se cambia en la información que
presenta desde un pulsador que lleva en la maneta derecha, justo
encima del pulsador de arranque.
Sensación de "Antes prevenir que
curar"
A pesar de su peso, la moto es mucho mas ágil
de lo que uno se puede imaginar, y os voy a decir una cosa, esta
moto bien llevada no deja que se le alejen mucho los "kemaillos" con
deportivas llenas de R´s. La hemos probado en un viaje de más de
1000 Km. De
Madrid a Valencia pasando por Cuenca y subiendo cerca de Teruel. En
la ruta íbamos 4 motos, todas diseñadas para ir rápidos, solo yo
llevaba "paquete", pues bien, en ningún momento han tenido que
esperarme, y esto incluye puertos de montaña. Hemos llevado un ritmo
ligero, alegre, y mas de uno se ha quedado con la boca abierta
cuando en las salidas de curvas lo dejaba atrás, basta apretar un
poco el acelerador y la moto empuja hacia adelante como un tractor
con motor turbo.
La
rocket III Toruring tiene truco en su conducción, el primero es
prever todo lo que vas a hacer, no puedes improvisar con ella porque
estarás en el suelo. Cada curva debes de tener claro como la vas a
tomar, la trazada es fundamental, no podrás corregir como te
equivoques. Elmotor es excepcional, pero detener sus
400 Kg. mas los
150 Kg.
aproximados que lleva encima no es tan sencillo como apretar la
maneta del freno. Para detenerla hay que combinar ambos frenos, el
trasero es una gozada, no solo frena, hay que usarlo como timón de
este trasatlántico. Llegas a la curva, pisas el trasero y te colocas
para empezar a trazar. La moto tarda en detenerse y por su peso,
tiene mucha inercia y hay que ser prudente y precavido en la
conducción.
Sensación de permanente
insatisfacción... afortunadamente.
Porque siempre quieres más, cuando tus amigos
se bajan de la moto con el culo molido, la espalda rota y las
muñecas destrozadas, tú no quieres parar. Tu acompañante tampoco
querrá bajarse. Hemos echado de menos un respaldo para el pasajero,
imprescindible en esta moto y que debería de traerlo de serie, si te
descuidas y aceleras de mas, se puede caer para atrás, puedes
llevarte mas de un susto. El respaldo se vende como accesorio.
El asiento es mullido para ambos, la
suspensión absorbe lo que la echen y da igual el estado del asfalto.
También hemos echado en falta unos estribos adicionales, unos
estribos adelantados para poder llevar estiradas las piernas, pero
claro, con esto ya no habría quien me bajara de la moto.
Las maletas de serie se me antojan pequeñas,
36 litros,
entra un equipaje para dos personas solo si viajas el fin de semana,
si quieres llevar mas equipaje tendrás que poner maleta adicional.
La cúpula protege bien si no pasas de
140 Km./h, si
ruedas mas rápido, tendrás problemas con las turbulencias en la
parte superior del casco, tanto tú como el pasajero. La protección
aerodinámica es buena, tan solo en la parte inferior de las piernas
estás un poco descubierto. Si te agachas un poco puedes hasta
fumarte un cigarro encima de la moto.

El consumo es elevado, no podría ser de otra
forma, en uso combinado de ciudad y carretera hemos llenado con 19
euros (El depósito tiene capacidad para 22'
3 litros) y
hemos podido hacer
190 Km., un
consumo de
10 litros a los
cien. En carretera y a ritmo de 130-
140 Km./h hemos
consumido
8 litros.
La iluminación cumple, mejor las cortas que
las largas, pero se ve bien y además se le puede poner iluminación
adicional, viene preparada para ello.
El tapón del depósito se abre sin llave, este
detalle tampoco me ha gustado, aunque es verdad que uno no dejaría
esta belleza dormir en cualquier sitio, el que cualquiera pueda
abrir el depósito no me hace ninguna gracia, si me comprara una,
pondría un tapón con llave lo primero de todo.
En definitiva, me ha costado devolver esta
moto, me he enamorado de ella, me he vuelto a sentir niño, hombre,
motero... Es difícil hablar mal porque apenas la he encontrado
pegas, el precio del modelo 2008 esta en unos 19.600 euros y os
garantizo una cosa, vale cada euro que se paga por ella. Todos sus
materiales son de una calidad envidiable. Ideal para viajar sin
importar el tipo de carretera que sea, te divertirás con ella
siempre. En ciudad es como ir en coche. Consumo elevado peroacorde
al servicio que proporciona. Y si viajas con pasajero habitualmente,
disfrutará tanto como tu conduciendo.
Triumph ha lanzado una oferta para la hermana
"menor" de la Touring.
Durante el mes de abril, Triumph
regalará en su modelo Rocket III, un kit de accesorios
valorado en más de 1.700€.
Gracias al nuevo Impuesto de Calidad del Aire,
ahora puedes tener tu Rocket III mucho más barata. Triumph lanza una
promoción de regalo de accesorios para uno de sus modelos más
característicos; te llevarás un fantástico kit de accesorios de
regalo que personalizarán tu moto, haciéndola única.
El kit de regalo se compone de los siguientes
accesorios:
- Asiento Classic Touring.
- Respaldo ajustable conductor.
- Respaldo alto pasajero.
- Parrilla portaequipajes.
- Pantalla Roadster*.