
Las custom siempre han tenido una
gran imagen entre el público general, pero no tan buena entre los
motoristas más experimentados. Nadie ha negado jamás su poder de
atracción, y que personifican como ninguna otra la imagen de “gran
moto”, pero no han sido nunca motos ágiles, manejables… divertidas de
llevar, en una palabra. Los característicos motores V2 con pistones
tan grandes daban serios problemas de alimentación, y su
funcionamiento con los viejos carburadores era bastante errático,
gastón y tosco. Estamos hablando de
pistones de casi 750 cc subiendo y bajando con un sistema mecánico de
combustible, y eso desde el punto de vista de dinámica de fluidos es
un problema . Después, por la misma configuración de motor,
las transmisiones sufrían mucho y las cadenas se destrozaban ante la
descarga de par de los cigüeñales, por lo que en las más grande usaban
un cardan… lo que alargaba la vida de la transmisión pero la volvía
aún más tosca, con más inercias y problemas de bloqueos.
En fín, que si las pasabas de lo
que era estrictamente dar una tranquila vuelta por el bulevar o hacer
turismo a ritmo más que tranquilo, no era la mejor elección.
Pero
desde la llegada de la inyección
electrónica todo cambió. Las grandes custom pasaban todo tipo de
homologaciones e incluso sentías como subían de vueltas con cierta
alegría, sobre todo las antiguas “gigantes” que ahora se han
convertido en las pesos medios.
Así se logra combinar buena
respuesta con unas vibraciones controladas, bajas emisiones y bajos
consumos.
El caso que citábamos antes, el de
las motos que por su cilindrada eran consideradas antes megacustom y
ahora son de peso medio, es exactamente el caso de esta 1300. Si te
fijas en las cotas de su motor, se
trata de un “carrera corta”, algo impensable en una cruiser clásica.
Bueno, corta para tratarse del tipo de moto que es , pero
unas cotas de 100mm x 83mm son sorprendentes, y más lo son su
respuesta lineal y musculosa. Todo gracias a un buen diseño interno y
a las maravillas de la inyección electrónica.
El motor es un V2 a 60ª- no tan
cerrado como
una Harley
de 45º pero si como la más cerrada de las deportivas,
el de las Aprilia-
con 1304 cc y válvulas por cilindro .
La estética es fundamental en este segmento, así que a pesar de tener
una buena refrigeración líquida, no puede dejar de tener el
característico aleteado de los cilindros. También se han
esforzado en esconder todos los manguitos, grifería y fontanería
variada para dar el aspecto más limpio y clásico al motor y a la moto
en general.
Las vibraciones necesarias en
cualquier custom que se precie están presentes, pero muy
adecuadamente controladas por dos ejes de balance, uno a cada lado
. Y no olvidemos el sonido, también pieza fundamental en las
custom, que se ha estudiado para ser poderoso pero nada desagradable
(y que pase las homologaciones, claro) con un precioso y “sport”
escape 2 en 1.
Así las cosas,
declara 73 CV a 5500 rpm, lo que está realmente
bien.
Su hermana mayor 1900 declaraba
casi 100, lo que demuestra de nuevo que las custom han cambiado.
La época de motores grandes y potencias ridículamente bajas ha quedado
atrás. Muchos caballos no, pero desde luego los necesarios para
disfrutar en la carretera y poder con el peso de motos que no son
ligeras, y que suelen ir con pasajero y piloto encima. Aún no hace
mucho que una 1400 de acero y hierro y “muchosmil” euros apenas pasaba
de 50 CV para empujar unos 350 kilos… lo que no era muy lógico.
Al arrancar esta “Estrella de la
Medianoche” notas el buen trabajo hecho por los chicos de los
diapasones al respecto de mantener la imagen, el tacto y el sonido de
una “macho bike”, pero en su punto justo y siempre dentro de los
parámetros legales , por supuesto.
Así,
las vibraciones existen y te llegan, pero tan suavemente filtradas que
más que vibraciones son un masajito relajante ¡Los amantes del custom
tendrán pinta de chicos malos, pero les gusta rodar cómodos!
Por otro lado, el sonido es exactamente igual: ronco y poderoso, pero
en absoluto molesto. Quizá demasiado políticamente correcto para los
más radicales y “malotes”, pero perfecto para todos los demás.
En marcha, con una posición cómoda
pero más recogida que
su hermana mayor
(también esta 1300 es más corta y manejable) es una
excelente opción para rutear, si tienes en cuenta la aerodinámica o si
la instalas una buena pantalla.
Su suavidad en marcha es fantástica
para una custom porque, entre otras cosas y aparte del aligeramiento
general del motor y las excelencias de la inyección electrónica,
se nota el buen trabajo de los dos contrapesos del motor y la
fantástica transmisión por correa . Es más ligera, absorbe
las tensiones del motor a la rueda y además es libre de mantenimiento.
Yamaha declara que
el chasis - un doble cuna de diseño
totalmente nuevo, y se vale del compacto V-Twin como parte estructural
para aumentar la rigidez- está estudiado para darle un cierto carácter
“sport”, pues entre otras cosas declara un reparto de pesos
bastante cargado hacia delante : 48/52, bastante cercana al de una
sport turismo ligera.
En cuanto a frenos, tenemos tres discos de (2 delante y uno detrás,
claro) todos de 298mm con pinzas de doble pistón y una simple detrás
montada en la parte inferior al estilo de
la Midnight Star 1900.
Esto, junto a sus ruedas de medidas
bastante normales (desde un punto de vista dinámico, no estético)
130-90 y 170-70, ambas en llanta de
16, le confiere un buen tacto de dirección incluso a baja velocidad
… aunque no llega al sorprendente tacto de
su hermana mayor 1900, que tenía
una de las mejores horquillas que puedas probar en una custom.
Esta Midnight Star 1300 es exactamente lo que
esperas de ella: una dignísima
compañera de gama de la gran 1900 (que
por algo fue elegida moto del año por
autocity.com y motocity.es el año pasado),
pero más ligera, más manejable… y más barata y más discreta.
Aunque decimos esto, realmente en el catálogo se conceptúa como un
relevo de la XVS 1100. Que cada uno piense lo que quiera.
Sigue, como
la grande,
el concepto Streamline de diseño, pero es prácticamente todas de color
negro y si apenas motivos de decoración. Esto la hace más “dura”, pero
es que es precisamente lo que busca.
Con un consumo
reducido gracias a la fantástica inyección- menos de 6 litros es fácil
de conseguir aún rodando alegre-, potencia suficiente y una loable
suavidad de marcha, es una megacustom para todos. 11.900
euros es un excelente precio para tanta moto, te lo aseguro.