Carne picada con un huevo
 (no dos, que dicen que sólo se puede comer uno al día.)
 
La carne picada, esa gran amiga del mal cocinero. La carne picada vale para todo, para un roto y para un descosido. Es versátil, de gran capacidad y todos pueden comer de ella, porque a todos quiere y a todos gusta.
 
¿Cómo hacer la carne picada?
Se compra. Eso lo primero. Hoy día, y no nos llevemos a engaño todo está en venta y todo tiene su precio y la carne picada no iba a ser menos. Si Demi Moore tenía precio en una proposición indecente, y bien que le picó la carne el Robert Redford, ¿¡cómo no va a tener precio la carne picada!? Pues lo tiene y es bastante asequible para cualquier bolsillo. Ya ven, gran amiga, se puede comer y encima, barata. Un chollo.
 
La podemos comprar en los supermercados, en la carnicería sin carnicero. Allí la encontraremos envasada al supuesto vacío (porque viene llena) con su supuesto peso y su precio, este no es supuesto, es puesto. La cogeremos de ahí y la meteremos en la cesta, si no llevásemos cesta, bien podríamos llevarla en la mano izquierda. Son sólo 400 gr de carne picada. Imaginaos aguantar a Demi Moore en la mano izquierda...¿A que no es lo mismo? Pues claro que no.
 
Para que la carne picada no se sienta sola hemos de comprar ajo (lo que no es cebolla), orégano, perejil y cebolla (lo que no es ajo), si es que no lo tenemos en casa, para eso se recomienda que después de mear miremos si lo necesitamos comprar o no antes de salir de casa. Que luego, ante la duda, se compra y tenemos la despensa llena de botes de orégano.
 
Una vez en casa abriremos el envase de la carne picada. Abriendo tanto más cuantos más vayan a comer. Sacamos la carne que estimemos va a consumirse. ¿Toda? Hay glotón, glotón. Pues venga, toda, siempre será mejor cocinarla a que se ponga mala en la nevera; que luego da un olorcillo... y se pone de un mohín, por el moho, no por otra cosa.
 
Toda la carne fuera del envase de espumina de esa sólida que sabrá Dios cómo se mantiene firme. A la basura con ese envase. El que quiera reciclar que recicle (opción recomendada). La carne, tal cual la hemos sacado, la pondremos en un plato hondo en el que previamente hemos batido un huevo (truco: cascar el huevo para batirlo).
 
Con el huevo y la carne haremos un mejunge de estos asquerosetes. Una especie de masa de pan, pero sin harina, con carne y huevo. A ese mejunge le echaremos el orégano, el peregil, el ajo (lo que no es cebolla) bien finito picado y la cebolla (lo que no es ajo) también lo más finito picado que se pueda y nuestros dedos y ojos aguanten. Le echamos un pizquitirrín de sal, bastante que es mucha carne, pero ya sabéis, más vale que falte que no que sobre. Lo "arremovemos" todo y con ello lo echaremos en una sartén con un poco de aceite caliente (nota: el aceite caliente aún no se vende, se logra echando un chorripitiquirrín en una sartén y poniéndolo al fuego).
 
Notaremos un sonido de carne picada en contacto con aceite caliente. "Arremoveremos" todo en la sartén y lo pondremos a fuego medio, es decir, ni máximo ni mínimo. Es importante que la carne se haga por dentro, es decir que no quede la masa cruda en su interior de sí misma. A nadie le gusta encontrarse con eso cuando está comiendo, salvo a los seguidores de Annibal Lecter y los amantes del solomillo nada hecho.
 
Cuando comprobemos que la carne picada presenta una buena presencia (ven, presencia de presentar) la retiraremos de la sartén sin pensión y la pondremos en un plato llano (donde no se puede tomar sopa). Mientras enfría un poco, o si se prefiere antes, freímos un huevo. Ya, ya, ya... Ya sé que van dos, pero esto es un secreto entre tú y yo. Además mañana no va a haber huevos, así que haz como mi tío que le redujeron el vino a un vaso diario y le preguntó al médico si eran acumulables.
 
Huevo frito y carne picada, todo uno todo en el plato llano (donde no se puede tomar sopa) o en varios... para lo que habrá que freír tantos huevos como platos haya. Y al mantel y a degustarlo.
 
Recomendación del "chef", acompañar de patatas prefitas congeladas marca Mccain (con algo tendré que mantener esta sección, ¿no?)

 
Que aproveche.
 
La próxima receta... En proceso