PRUEBA: MOTO GUZZI NEVADA

Una forma diferente de ver el mundo

Es una moto que rompe moldes. No se trata de una chopper radical, pero tampoco de una moto ciudadana.

 

"Piano piano si arriva lontano" es un dicho eterno italiano cuya traducción es obvia: "Despacio se llega lejos". Esa es la filosofía de la Guzzi Nevada, una custom sin exageraciones, sin prisas, sin impertinencias.

Es una moto genuinamente de paseo, que rompe con la moda: no compite en potencia ni en velocidad punta. Simplemente trata de ser una moto modesta, de precio modesto, con prestaciones modestas, que permite disfrutar del aire en la cara y de los espacios libres sin competir con nadie ni tener prisa por llegar.

La Nevada es una moto que rompe algunos moldes. No trata de ser una chopper radical, pero tampoco una simple moto ciudadana. Tiene un toque de estética retro, otro de custom. Desde luego, es cómoda –la versión Club incluso dispone de un respaldo plegable para el pasajero–.

El manillar se retuerce para acercarse a un piloto erguido, y eso, como en todas las custom, es una declaración de intenciones: es la postura perfecta para ver el mundo, pero impide ir deprisa. Sin carenado y erguido, la posición es antiaerodinámica.

Pero volvemos al origen: "Piano, piano...". La Nevada no es una moto para correr, sino para pasear, para olvidarse del tiempo y rodar disfrutando del aire a 100 ó 120 por hora como máximo. En ese momento es deliciosa. Por encima de ese ritmo, es una penitencia.

La versión Nevada Club incorpora una serie de mejoras sobre la Nevada Base: cromados, respaldo trasero, transportín, asiento y defensas para los cilindros por un suplemento de 300 euros. El modelo data del año 1990 y está equipada con el tradicional bicilíndrico de Guzzi.

La instrumentación es simple: dos relojes circulares que contienen el velocímetro y el cuentarrevoluciones. Entre ambos se incorpora una batería de chivatos y dentro del velocímetro se hallan los cuentakilómetros parcial y total. También tiene un botón que acciona el alumbrado de emergencia.

Lo mejor del funcionamiento de esta Guzzi es el motor, que no es potente, pero sí muy suave. La postura de conducción es la clásica de una custom. Para aumentar el confort le haría falta un cambio más preciso –el recorrido es largo y hay puntos muertos falsos hasta que uno se acostumbra– y que la maneta del freno delantero pudiera reglarse, ya que es complejo accionarla cuando se tiene una mano pequeña.

Sin embargo, los frenos son potentes –y la horquilla no flexa–, el tacto es suave y el manejo muy simple. Es una moto de carácter tranquilo, para los amantes del easy-riding, para los que prefieren la estética y la calma –¡y la economía!– a las emociones fuertes sobre dos ruedas.

Ficha técnica

 
características mecánicas
    Cilindrada 744.0 cc.
    Potencia / R.P.M. 35,5 KW (48,38 CV) / 6800 rpm
    Tipo de motor 4T, En V
    Cilindros 2
    Diám. x carrera 80 X 74 mm.
    Rel. compresión 9.6:1
    Alimentación Inyección electrónica
    Refrigeración Aire
    Encendido Electronico
    Arranque Eléctrico
    Caja de cambios Cinco velocidades
    Embrague Disco en seco

 

 

datos generales
  Longitud 2166.00 mm
  Distancia entre ejes 1467.00 mm.
  Anchura n.d.
  Altura asiento 767.00 mm
  Peso en vacio 184.00 Kgs.
  Capacidad deposito 14.00 litros (4 litros de reserva)